Las escaladas
Sir David explica en su biografía Life on air: memoirs of a broadcaster, que si había alguna pasión que rivalizaba con la historia natural, sin duda era el montañismo.
Solía escalar con su tío Gilbert, que estaba casado con su tía favorita, Margaret (hermana de su madre).
La mayor parte del tiempo hacían montañismo en Gales, a donde llegaban en tren llevando sus bicicletas con ellos. Hacían la ruta de Nant Ftrancon Pass desde Bangor y se quedaban en Helyg, que era el Club de Escalada del valle de Ogwen.
Su tío le enseñó a caminar de forma correcta por un país con diferentes relieves y accidentes.
En ese momento, Sir David contaba con 14 años y su tío tuvo que pedirle permiso a su madre para que le dejara ir con él.
Durante los días compartidos de caminatas y escaladas, su tío le recomendó no beber en un día caluroso en cada arroyo por el que cruzaban, porque según él, no merecía la pena ya que lo sudaría de nuevo rápido.
También aprendió que si de repente caía una lluvia corta, lo mejor era quitarse la camiseta y guardarla en la mochila, aunque hiciera algo de fresco, así conservaría la ropa seca cuando la lluvia hubiera cesado.
Durante estas marchas con su tío, descubrió el profundo placer que deja el agotamiento físico.
Escaladores famosos
Cuando Sir David estuvo en el refugio Helyg, conoció y subió las montañas con alpinistas famosos. Entre ellos estaban el famoso Eric Shipton y el «padre del senderismo», el mayor J.O.M. Roberts.
Eric Shipton
Sir David compartió subidas a las montañas con Eric Shipton, quien estuvo en el Everest en los años ’30 y exploró el Himalaya y el Karakorum. Mundialmente famoso por tomar las fotografías del «big foot» o Yeti en su expedición al Himalaya en 1951.
El experimentado escalador le pidió al pequeño David Attenborough que le guiase por la agreste zona en las escaladas más difíciles, lo que le colmó de orgullo.
Mayor J.O.M. Roberts
También tuvo la oportunidad de caminar junto al mayor J.O.M. Roberts, apodado el «padre del senderismo» en Nepal, organizador de expediciones al Himalaya para entrenar a paracaidistas británicos con la cuerda de escalada. Fundó Mountain Travel Nepal, la primera empresa de trekking y montañismo, en 1964, para ofrecer a viajeros adinerados la oportunidad de disfrutar de la experiencia del trekking o la escalada en Nepal sin problemas.
El mayor le regaló al pequeño David su guardapolvo de paracaidismo de camuflaje, y él lo utilizó durante muchos años en cada salida a las colinas.
Cabaña de Helyg
En el agreste y erosionado valle de Ogwen, en Eryri/Snowdonia, entre las laderas de Tryfan y Glyderau, se alza un sólido edificio de piedra que ha sido testigo de un siglo de historia de la escalada británica. Este refugio fue adquirido por el Club de Escaladores en 1925 y ha sido la plataforma de lanzamiento de innumerables aventuras, un refugio contra las tormentas de Snowdonia y un lugar de encuentro para generaciones de escaladores.
Inicialmente era una casa de camineros del siglo XIX y después fue el hogar de el señor Jones y sus 21 hijos.
Tras la devastación de la Primera Guerra Mundial, necesitaban un lugar donde reunirse fuera de la ciudad y escalar y olvidar. Helyg era sencillo: suelos de piedra, una chimenea humeante, colchones en el suelo, agua acarreada a mano. Los huéspedes pagaban seis peniques por noche; los visitantes, dos chelines.
El fin de la escalada
Sir David cuenta que siguió escalando con su tío Gilbert y otras personas durante sus años universitarios y cuando estuvo de permiso en su tiempo en la Marina.
Cuando se casó con Jane, decidió dejarlo porque ella no escalaba y no quería pasar las dos semanas de vacaciones anuales escalando, mientras ella se quedaba sola esperando y con un niño pequeño.
Sir David sigue teniendo amigos montañeros. También decidió tomar la responsabilidad de producir programas sobre grandes expediciones de montañismo cuando regresaban a Gran Bretaña: el equipo de Charles Evan, que escaló el Himalaya y Kanchenjunga y la expedición a través de la Antártida de Vivian Fuchs y Ed Hillary.
La historia de Gilbert Peaker
Su tío Gilbert Fawcett Peaker era matemático premiado en Cambridge y corredor de medias maratones, llegando a ser «posible» para las Olimpiadas. Entró en el Club Alpino en 1930 y en 1944 llevó a su sobrino antes de ir a estudiar a Cambridge.
Entre 1923 y 1929 desarrolló una carrera alpina sobresaliente, realizando numerosas ascensiones sin guía que ya entonces resultaban excepcionales.
En 1924, durante su estancia en los Dolomitas, ascendió el Pelmo y las seis Torres del Vajolet, casi todas en solitario.
Entre 1924 y 1927 trabajó en Nigeria en el Servicio Colonial, en la sección de Cartografía.
A su regreso, retomó la actividad con fuerza. En 1928 realizó travesías destacadas como el Dom y el Lyskamm, y especialmente el Matterhorn (Cervino), subiendo por la arista Zmutt y descendiendo por la italiana. En 1929 ascendió cumbres emblemáticas del Oberland bernés como el Mönch, la Jungfrau y el Finsteraarhorn, culminando con una travesía del Monte Rosa.
En 1930 fue elegido miembro del Club y contrajo matrimonio.
En 1937 asistió a un encuentro alpino en Saas Fee, donde inició una amistad duradera con el autor del obituario.
En la primavera de 1938, durante unas vacaciones en Skye, realizó una exigente travesía de cresta tras salir a las 3 de la madrugada con equipo rudimentario. Fue una jornada que reflejaba su enorme resistencia física.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, trabajó en el Tesoro británico, colaborando con John Maynard Keynes en cuestiones de racionamiento.
En 1944, durante unas vacaciones en Gales, escaló junto a su sobrino David Attenborough, que estaba a punto de ingresar en Cambridge. La intención era enseñarle, pero el joven terminó liderando algunas ascensiones.
Tras la guerra combinó vida familiar y montaña, manteniendo una notable resistencia en largas travesías por el Distrito de los Lagos y los Alpes.
En 1957, un grave accidente en Lliwedd puso fin a su carrera como escalador. Sufrió un desgarro severo en la cadera que le dejó permanentemente cojo, aunque logró seguir caminando durante años.
Retomó su labor como Inspector de Su Majestad, centrado en educación técnica superior. En 1962 fue nombrado asesor técnico de la International Association for the Evaluation of Educational Achievement, colaborando con 40 países en estudios comparativos sobre educación.