Nuevo documental en Año Nuevo: Wild London

Sir David explora la fauna y flora de Londres

El año 2026 marcará el centenario de Sir David Attenborough. A las puertas de cumplir cien años, su última aventura documentada no le lleva a selvas lejanas ni a océanos remotos, sino a su hogar: Londres.

En Wild London, Sir David regresa a la ciudad en la que siempre ha vivido para mostrar por qué la considera un lugar único y por qué, pudiendo residir en cualquier parte del mundo, nunca ha querido hacerlo en otro sitio. El documental se emitirá el 1 de enero de 2026 a las 18:30 h (hora del Reino Unido) en BBC One y BBC iPlayer, y ha sido producido por el London Wildlife Trust, en colaboración con Passion Planet.

Con una duración de una hora, el programa se centra en la sorprendente diversidad de vida salvaje que habita la capital británica. A lo largo del documental se observan halcones peregrinos criando en lo alto de la Torre de Londres, familias de zorros en barrios como Tottenham, así como palomas, periquitos, ardillas, serpientes y muchas otras especies que han aprendido a adaptarse a un entorno urbano complejo y cambiante.

Sir David explora cómo estos animales encuentran formas ingeniosas de sobrevivir en la ciudad, compartiendo espacio con millones de personas y desarrollando comportamientos que demuestran una extraordinaria capacidad de adaptación.

Sir David dice que cuando tomaba el Metro paa ir a trabajar: "siempre había un animal que me alegraba el día".

Londres, la ciudad más verde del mundo

Londres es considerada una de las ciudades más verdes del mundo por su excepcional cantidad de espacios naturales. Cerca del 50 % de su territorio está cubierto por zonas verdes, entre parques emblemáticos como Hyde Park o Regent’s Park, jardines, riberas fluviales y una red de espacios naturales interconectados. La ciudad alberga además más de ocho millones de árboles, lo que la convierte, en la práctica, en un enorme bosque urbano.

Esta infraestructura verde contribuye de forma directa a mejorar la calidad del aire, reducir el efecto isla de calor, mitigar el impacto del cambio climático y favorecer la presencia de biodiversidad en pleno entorno urbano. A ello se suma el compromiso de la ciudad con la sostenibilidad, la reducción de emisiones y un sistema de transporte público amplio y eficiente.

El documental muestra cómo esta riqueza natural no es algo periférico o anecdótico, sino una parte integral de la experiencia de vivir en Londres. La naturaleza se cuela en los parques, los canales, los tejados, los jardines privados e incluso en los edificios más emblemáticos, formando parte del día a día de la ciudad.

Los gamos suelen verse por Dagnam Park o en las calles frente a los jardines de Harold Hill

La mirada íntima de Sir David sobre la naturaleza urbana

Más allá de describir la biodiversidad londinense, Wild London destaca por la manera en que Sir David se relaciona con los animales que encuentra. El documental ofrece momentos pausados y cercanos en los que su presencia no es la de un mero observador, sino la de alguien profundamente conectado con la vida que le rodea.

Se le ve tumbado observando erizos en jardines urbanos durante la noche, «creo que son criaturas preciosas», sosteniendo con cuidado un polluelo de halcón peregrino mientras es anillado para su seguimiento o liberando. El pequeño inclina hacia atrás la cabeza para mirarlo, mientras Sir David le dice «ahora podemos reconocerte en cualquier lugar. Sí, sí, tú». O como acuna con delicadeza un diminuto ratón de las mieses en una pradera del oeste de la ciudad antes de liberarlo y le anima a trepar a una flor silvestre «bienvenido a tu nuevo hogar, ahí estás».
En estas escenas, su voz combina la experiencia de toda una vida con un asombro genuino que permanece intacto.

Estas interacciones transmiten una idea clave: la naturaleza no es algo distante ni ajeno, sino una presencia constante, incluso en una ciudad de casi nueve millones de habitantes. No es necesario viajar a lugares remotos para vivir encuentros significativos con la fauna; basta con detenerse, observar y prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor.

Sir David utiliza Londres como ejemplo de una convivencia posible entre humanos y vida salvaje, mostrando cómo los animales interactúan con la ciudad y cómo esa relación, aunque compleja, puede ser respetuosa y enriquecedora.

Sir David dice que la ciudad de Londres está "llena de maravillas naturales escondidas"

El mensaje Wilid London y su lugar en el legado de Sir David

Dirigido por Joe Loncraine, colaborador habitual de Sir David, y producido por el London Wildlife Trust, Wild London no es solo un retrato de la fauna urbana, sino una invitación a cambiar la forma en que miramos nuestro entorno cotidiano.

El documental destaca proyectos reales de conservación, como el Ealing Beaver Project, que ha permitido el regreso de castores salvajes a zonas del oeste de Londres. Para Sir David, este tipo de iniciativas demuestran que es posible asegurar un futuro más brillante tanto para los animales como para las personas, incluso en grandes ciudades. 

«Si alguien me hubiera dicho, cuando me mudé aquí, que un día estaría viendo castores salvajes en Londres, habría pensado que estaban locos. Pero ahí están, justo detrás de mi. Es un ejemplo de cómo aseguramos un futuro más brillante tanto para los animales como para nosotros también en nuestra metrópolis única: la ciudad más verde del mundo»

El mensaje que recorre todo el programa es sencillo y poderoso: cuando las personas se dan cuenta de la naturaleza que las rodea, empiezan a apreciarla; cuando la aprecian, desean protegerla; y esa protección es el primer paso hacia la recuperación de la biodiversidad.

Emitido en una etapa muy avanzada de su carrera, Wild London se suma al legado de Sir David como una obra serena y reflexiva, que nos anima a maravillarnos con la vida salvaje que existe a la vuelta de la esquina, en medio del ritmo acelerado de la vida diaria. Una invitación a mirar con más atención y a redescubrir la naturaleza que comparte espacio con nosotros.

Sir David con la cría de una pareja de halcones peregrinos que anida en las Casas del Parlamenteo desde hace una década

Sir Attenborough

Me parece que el mundo natural es la mayor fuente de excitación, la mayor fuente de belleza visual, la mayor fuente de interés intelectual. Es la mayor fuente de tanto en la vida que hace que valga la pena vivirla.